Tú Me Diste La Felicidad

Resumen del libro

libro Tú Me Diste La Felicidad

Tú me diste la felicidad: Carl Reilly lanzó una sarcástica mirada a través del ventanal. A pocos metros, de pie en la acera, se hallaba su amigo Thomas Blake, besando la mano de Amy Lacigny y saludando respetuosamente al muy opulento míster Lacigny. Carl vio cómo Thomas abría la portezuela del elegante automóvil, y cómo Amy, con una sonrisa que por sí sola era una invitación, se despedía de Thomas. Vio también que míster Lacigny se sentaba ante el volante y con su mano enguantada saludaba a su amigo. Carl sonrió. Allí tenía Thomas una buena oportunidad. Antes de sentarse nuevamente ante su mesa de trabajo, aún miró hacia la calzada.


Ficha del Libro


Opciones de descarga disponibles

Si te apetece puedes conseguir una copia del libro en formato PDF y EPUB. A continuación te mostramos un listado de posibilidades de descarga disponibles:


Opinión de la crítica

POPULAR

3

54 valoraciones en total


Otros Libros Relacionados de Corin Tellado

A continuación te presentamos otros libros de Corin Tellado disponibles para descargar gratuitamete

  • Corin TelladoAmor Y Odio

    Amor y odio: —Dori, lo siento. Mi resolución es firme. Me largo. —Oye, Sonia, oye, sé cuerda. Piensa que tus padres te mantienen aquí de buen grado, que estás estudiando, que te falta un año. Que sólo tienes veinte años y un amor más o menos... No, si yo me lo digo a mí misma todos los días. Doris, no te enamores. Y no me enamoro. Sonia ya lo sabía. Como sabía también que Dori era una estupenda amiga. Pero ella se iba y la dejaba y dejaba Nueva York y la carrera y todo. Para Dori aquello podría haber

  • Corin TelladoMe Dejaste Injustamente

    MTC - El Mundo de Corín Tellado MTC surge en la nueva era digital con el fin de que todos aquellos que son o serán hispanohablantes puedan conocer y disfrutar del mayor legado de obras escritas por un autor en nuestra lengua. Corín Tellado es las escritora en español más prolífica de nuestra historia, con mas de 4000 títulos publicados y 400 millones de copias vendidas a lo largo de sus más de 50 años como escritora. Desde los inicios de su carrera y a lo largo de los años, Corín Tellado fue creando su propio mundo que reflejaba en

  • Corin TelladoDiablillo

    Diablillo: —¡Hum! ¿Sabes quién es esa señorita? —No, pero aun así... Y esperó impaciente que Miguel le hablara de aquella mujer bonita y orgullosa que se atrevía a censurar las obras del gran Lora. —Pues nada menos que la hija del financiero Gaiza. María Yolanda tiene más dinero que años su papá. A propósito —añadió, tras una transición—, este señor le rogó ayer a mi padre —es su abogado— que la buscara un secretario, es decir, un hombre de confianza para desempeñar el cargo de secretario particular. ¿Sabes tú de algún muchacho que valga para ello? —¿Crees que yo...? —Pero,

  • Corin TelladoLos Amigos De Kima

    Kima ha acabado sus estudios y regresa a Santa Mónica, en el suroeste de Estados Unidos. Cerca de la ciudad se encuentra la hacienda de los Bancroft. Caroline Bancroft quiere a Kima como a una hija desde que ésta se quedó huérfana. En la hacienda, Kima también se reencuentra con Terry y Alex, con quienes ha crecido como una hermana. Pero el tiempo que ha pasado fuera estudiando ha cambiado la trama de sentimientos que los une a los tres. El cariño, la amistad y la atracción de Kima hacia sus hermanos oscilarán entre Terry, que es la estabilidad y

  • Corin TelladoDéjame Adorarte, Isabel

    Déjame adorarte, Isabel: Arturo Sanromán se agitó en el asiento. El tren iba a marchar y se llevaría a Isabel por tres meses hacia una tierra desconocida... Y él la amaba. Él no era hombre que diera al cariño un nombre falso. Quería a Isabel para casarse con ella. Y la invitaba a quedarse en la Sierra con su hermana, entretanto sus alumnos de invierno disfrutaban del verano y retornaban a su vida madrileña y a las clases con la profesora particular. Pero Isabel, orgullosa y terca, siempre dueña de sí, y tan celosa de valerse por sí misma, desdeñaba

  • Corin TelladoDiario De Una Cantante

    Pitty veía claro que debía seguir su vocación de cantante. Pero también quería ser fiel a los consejos de su madre: no vender su dignidad por nada. Por eso, cuando se vio en el primer callejón sin salida dio marcha atrás. Sin embargo, no podía desistir. Ahí estaba su lucha. Se había fijado una meta y no renunciaría jamás a ella, costara lo que costara.